El Yacimiento Arqueológico del Higuerón, situado en el término municipal de Nueva Carteya, es uno de los enclaves históricos más relevantes de la comarca. Este sitio, ubicado en un estratégico cerro, ha ofrecido restos que evidencian una ocupación humana continua desde la época ibérica hasta la Edad Media, incluyendo un periodo significativo durante la etapa andalusí.
Durante la dominación musulmana en la península ibérica, el Higuerón funcionó como una fortificación y un punto de control en las rutas comerciales y militares que atravesaban la región. Su posición elevada permitía la vigilancia del territorio circundante, lo que lo convertía en un enclave defensivo de importancia dentro de la red de asentamientos andalusíes en Córdoba y su entorno.
Las excavaciones arqueológicas han puesto al descubierto estructuras defensivas, fragmentos cerámicos y restos de construcciones que reflejan la influencia arquitectónica y cultural propia del al-Ándalus. Estos hallazgos permiten conocer cómo vivían sus habitantes, su organización y su relación con otras poblaciones cercanas durante el periodo islámico.
No solo es un testimonio de la presencia andalusí en Nueva Carteya, sino que también representa un vínculo directo con el pasado histórico de Andalucía. Su conservación y estudio continúan siendo fundamentales para entender la evolución histórica de la zona y para valorar el legado cultural que aún perdura en la comarca.
El Museo Histórico de Nueva Carteya es el principal espacio donde se conservan y exhiben los hallazgos arqueológicos del Yacimiento del Higuerón. Ubicado en el centro del pueblo, el museo reúne objetos que abarcan desde la prehistoria hasta la Edad Media, con especial atención a los restos andalusíes encontrados en el yacimiento.
Los materiales recuperados en las excavaciones del Higuerón, como fragmentos cerámicos y restos arquitectónicos, se muestran al público en este museo, que también colabora con instituciones académicas para su estudio y conservación, contribuyendo a la divulgación del patrimonio local.
Es uno de los mayores “recintos fortificados” del término municipal de Nueva Carteya, con una gran complejidad arquitectónica. Tiene un marcado carácter defensivo, presentando un gran edificio central rodeado por una potente muralla con bastiones. Su ocupación se remonta a Época Ibérica (comienzos del siglo IV a. C.) y se prolonga hasta Época Altoimperial (siglo I d. C.)
Entre los vestigios históricos de Nueva Carteya destaca el antiguo Recinto Amurallado de la Plaza de Armas, donde aún se conservan partes de las defensas que en su día protegieron el núcleo original del asentamiento. Este espacio, hoy integrado en la vida urbana, sigue recordando la importancia estratégica que tuvo la localidad y forma parte del trazado histórico que ha llegado hasta nuestros días.
En el punto más elevado del término municipal, a 804 metros de altitud, en la cadena de cerros del Monte Horquera, encontramos una torre de forma cilíndrica construida con piedra caliza entre los siglos XIII-XIV d. C. Es una torre atalaya, palabra que viene del árabe con el significado de vigilancia. Cuando esta comarca era frontera entre cristianos y musulmanes, esta torre servía para vigilar los caminos y dar aviso en caso de necesidad encendiendo hogueras en su azotea.












