| Dirección Pl. Palacio 4 |
Horario Martes a domingo: de 10:00 h a 14:00 h Jueves, viernes y sábado de 10:00 h a 14:00 h y de 16:30 h a 18:30 h |
La visita al castillo de Baena le trasladará a una época de traiciones y batallas, de amoríos imposibles y singulares hazañas. Su dilatada historia sigue ahí, oculta entre los restos de su glorioso pasado, esperando la llegada de quien desee encontrarla.
Historia y Origen
El origen del actual emplazamiento de la villa de Baena hay que situarlo en un hisn (castillo) árabe de nombre Bayyana que ya existía en el siglo IX. Bayyana aparece en las fuentes en relación con la rebelión muladí de Umar ibn Hafsun en la segunda mitad del siglo IX, quien logrará conquistar Bayyana en el año 890 d. C. Este mismo año el emir Abd Allah vence a Umar ibn Hafsun en Bulayy (Aguilar de la Frontera) y establece un cuerpo de caballería en la alcazaba de Baena, ahora convertida en madina, pasando entonces la capital de la cora de Cabra a Baena.
Durante el periodo califal, Baena creció prósperamente, aunque se conocen pocos detalles. Tras la caída del califato, fue saqueada por los beréberes, lo que frenó su desarrollo. En 1165 d.C., se libró una batalla entre almohades y almorávides cerca del río Luque, y excavaciones recientes indican actividad constructiva en esa época.
En agosto de 1241, Baena pasó pacíficamente a manos cristianas, convirtiéndose en una posesión de la corona. Entre 1386 y 1448, los Trastámaras intentaron establecer un señorío, y en ese periodo se reconstruyó el recinto fortificado. Desde el siglo XVI, el castillo fue adaptado como palacio por los Duques de Sessa, destacando reformas como la apertura de vanos y la creación de estancias y patios.










