Construida a finales del siglo XVIII, esta iglesia barroca conserva elementos heredados del mundo andalusí. Su cúpula sobre pechinas es una evolución de técnicas islámicas para unir espacios rectangulares y circulares. Además, la atención a la luz y la decoración interior reflejan un gusto ornamental que, aunque cristiano, mantiene influencias de siglos de arte islámico en la región.
Construida en 1711 sobre un antiguo hospital, la iglesia conserva rasgos mudéjares y andalusíes. Su patio claustrado con arcos de medio punto recuerda los patios islámicos, y el suelo de azulejos enrejados junto a la cubierta de viguería reflejan técnicas tradicionales andalusíes. Así, el edificio refleja la persistencia del arte islámico en la arquitectura popular cordobesa.
Probablemente una antigua mezquita rural, San Bartolomé fue adaptada tras la conquista. Conserva bóvedas góticas y un artesonado mudéjar que refleja la influencia islámica. Destacan su reja del siglo XVI y un púlpito tallado, símbolos del encuentro entre las tradiciones andalusí y cristiana.
Ubicada en lo alto de Baena, Santa María la Mayor podría alzarse sobre una antigua mezquita, como sugiere su torre, posible minarete del siglo IX. Aunque el edificio actual responde al estilo gótico-renacentista, elementos como la excepcional reja plateresca y soluciones decorativas conservan ecos del legado andalusí, testimonio del diálogo entre culturas que marcó la historia urbana de Bayyāna.
Sobre un enclave que pudo tener uso estratégico o religioso en época andalusí, se erige en el siglo XVI el convento dominico de Nuestra Señora de Guadalupe. Su artesonado mudéjar en la capilla mayor, único en la provincia, evidencia la pervivencia del legado islámico en la arquitectura sacra cristiana. Un testimonio de la continuidad cultural tras la conquista.
Levantada en el siglo XVII, la iglesia ocupa un área de Baena con profundo arraigo andalusí. Aunque su estilo es barroco, conserva rasgos constructivos y decorativos que remiten al legado islámico, como la nave única o la ornamentación mural. Su fundación marcó la transformación cristiana de un antiguo entorno urbano islámico.
Fundado en 1510, el convento de dominicas se alza en el antiguo núcleo andalusí de Bayyāna. Aunque de estilo renacentista, conserva elementos mudéjares como el alfarje y el arco trilobulado, testimonio de la pervivencia del arte islámico en la arquitectura religiosa tras la conquista cristiana.













