Fue fundado a finales del siglo XVIII con fines benéficos, orientado a la asistencia de enfermos pobres y a la educación de personas sin recursos.
Sostenido inicialmente mediante propiedades rústicas y urbanas, perdió su capacidad económica tras los procesos de desamortización. El edificio conserva elementos destacados como su capilla y una espadaña de estilo barroco, y su lonja ha sido tradicionalmente un espacio de relevancia comunitaria, especialmente durante celebraciones religiosas como el Domingo de Ramos.
Tras un largo periodo de abandono, fue restaurado entre 2005 y 2006, recuperando su función como edificio público. Actualmente, alberga la biblioteca municipal, la escuela de adultos y un salón de actos, consolidándose como un referente del patrimonio histórico local, tanto por su valor arquitectónico como por su vinculación con la memoria social de Valenzuela.
Es una estructura hidráulica excavada en roca, con forma de bañera (a bagnarola), utilizada para la recogida y almacenamiento de agua. Se ubica en el extremo sur del antiguo oppidum ibérico y fue excavada en campañas recientes promovidas por el Ayuntamiento de Valenzuela y supervisadas por la Junta de Andalucía. La cisterna forma parte del sistema urbano del asentamiento y revela una planificación avanzada en cuanto al suministro de agua. Los materiales arqueológicos hallados en su entorno permiten datarla entre el Bronce Final y el periodo republicano romano, antes del abandono del lugar.









