La Parroquia de San Pedro Apóstol, ubicada en el centro de Nueva Carteya, es un templo de estilo neoclásico popular. Su construcción fue promovida por el obispo Pedro Antonio de Trevilla y dirigida por el clérigo Diego Carro, comenzando en 1823 y finalizando en 1836. La iglesia tiene planta en cruz latina y destaca por su sencilla fachada neobarroca. En 1959, el arquitecto Carlos Sáenz de Santamaría dirigió una restauración que amplió el tamaño del templo en sus cruceros y cabecera.
La Parroquia de San Pedro Apóstol es el centro de las festividades patronales de Nueva Carteya. Cada 29 de junio, en honor a San Pedro, se celebra una solemne misa rociera seguida de una procesión por las calles del municipio. La imagen del santo es portada por mujeres vestidas de gitana, acompañadas por la Sociedad Musical «Villa de Nueva Carteya». Este evento es uno de los más significativos para la comunidad, reflejando la devoción y la identidad cultural de los carteyanos.
La Ermita de San Pedro, situada a unos 2 km del núcleo urbano de Nueva Carteya, fue construida entre finales del siglo XVII y principios del XVIII. Este modesto edificio de planta rectangular (12,15 x 7,30 metros) servía como lugar de culto para los habitantes dispersos en las colinas circundantes, especialmente en el Monte Horquera. En 1811, la ermita fue erigida como parroquia independiente bajo la advocación de San Pedro del Monte Horquera, y en 1826, el culto se trasladó a la nueva parroquia del pueblo. Junto a la ermita existía un cementerio que fue clausurado en 1890.
Ha sido objeto de varias restauraciones a lo largo de los siglos, manteniendo su estructura original en piedra. Actualmente, se conserva en un estado óptimo y es considerada un símbolo del origen de la villa. Además de su valor histórico, la ermita se integra en el paisaje rural de Nueva Carteya, rodeada de olivares y colinas, ofreciendo un espacio de recogimiento y conexión con el pasado del municipio.
La Ermita de los Santos, también conocida como Ermita Torre de los Santos, se sitúa en el Monte Horquera, en el término municipal de Nueva Carteya. Este monumento, declarado Bien de Interés Cultural, combina una antigua torre vigía de época medieval con una ermita construida en su interior. La torre, de planta cuadrada, se levanta sobre vestigios arqueológicos de épocas íbera y romana. En 1245, según la tradición, la torre fue atacada por fuerzas musulmanas, y tras un milagroso suceso, se convirtió en lugar de culto dedicado a Nuestra Señora de los Santos.
Actualmente, la ermita se encuentra en un estado de conservación deficiente. El tejado ha colapsado, las rejas del balcón han desaparecido, y los frescos que decoraban su interior se han perdido casi por completo debido a la humedad y el abandono. A pesar de estos daños, la estructura básica de la torre permanece en pie, y su inclusión en la Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra subraya la urgencia de su conservación y restauración.
El Oratorio de María Santísima de las Angustias, ubicado en la calle Francisco Merino, 51, en Nueva Carteya, es un pequeño templo de estilo rococó construido en el siglo XVIII. Su arquitectura presenta una nave única con una cúpula de media naranja sobre el altar mayor, decorada con yeserías en tonos marrón y blanco. El camarín alberga el grupo escultórico de la Virgen de las Angustias, obra de finales del siglo XVII, con el Cristo atribuido al círculo de José de Mora.
Este oratorio es el centro de la devoción a María Santísima de las Angustias en Nueva Carteya. Cada año, se celebran cultos y procesiones en su honor, especialmente en la festividad de la Virgen, que tiene lugar el 19 de agosto. Durante estos días, se realizan misas solemnes, ofrendas florales y una procesión extraordinaria acompañada por la Sociedad Musical «Villa de Nueva Carteya».
La Capilla de Jesús Preso, ubicada en la calle Molinos de Nueva Carteya, alberga la imagen de Nuestro Padre Jesús Preso, una talla adquirida a finales del siglo XVIII. Construida por la familia Roldán, la capilla ha sido restaurada para conservar su estructura original y es un lugar clave de culto durante todo el año.
Durante la Semana Santa, especialmente el Jueves Santo, la imagen es procesionada por las calles del pueblo, acompañada por la cofradía local y su banda de cornetas y tambores. Esta devoción es una de las más importantes para la comunidad de Nueva Carteya.






